La Universitat Internacional de Catalunya propone una formación universitaria personalizada con una clara vocación profesional.
El tratamiento individualizado del estudiante se consigue con un máximo de 80 alumnos por clase y un profesor universitario para cada 8 estudiantes. El profesorado, más allá de garantizar la necesaria formación académica, está orientado hacia el asesoramiento integral del estudiante en su trayectoria universitaria.
Por otro lado, el plan docente contempla un 40% de clases prácticas, con buena parte del profesorado procedente del ámbito profesional, y una estrecha relación entre universidad y empresa a través de nuestros programas de prácticas laborales. El objetivo es dotar al alumno de todos sus conocimientos, habilidades y aptitudes que exige el mercado, sin olvidar una formación en valores fundamentados en el humanismo cristiano.
En la UIC, la internacionalización de la universidad es un elemento básico y necesario para el estudiante. En este sentido, hay un 10% de alumnos extranjeros en nuestras aulas; se estudia inglés específico para cada titulación y existe un extenso programa de intercambios internacionales.
Todas estas ventajas permiten un completo aprovechamiento personal de los recursos, tanto materiales como personales, que la universidad pone a disposición del estudiante, para que saque el máximo rendimiento de los estudios universitarios escogidos y afronte con garantías el mundo profesional.
Además, la UIC organiza una amplia oferta de actividades culturales, lúdicas y deportivas, cuyo objetivo es conseguir el pleno desarrollo de la personalidad de los estudiantes.
En coherencia con su ideario, basado en el humanismo cristiano, la UIC pone a disposición de toda la comunidad universitaria una atención pastoral a través del Servicio de Capellanía, que está encomendado a la Prelatura del Opus Dei, institución de la Iglesia Católica.